domingo, 23 de septiembre de 2018

GASTÓN CERECEDA - SE VA LA LUZ


Cuando una persona que tiene "la gracia" o la habilidad de escribir y más encima ponerle música a sus creaciones se produce un corte con el mundo vulgar. Lo digo porque también me pasa. 
¿Qué quiero decir con esto? 
Sin ser personas tocadas por alguna varita mágica o alguna estela de luz multicolor venida del cielo, hay humanos cuyo cerebro automáticamente comienza a activar otro de sus procesos: el de la sensibilidad para combinar los sonidos. En este momento este ser humano ya no es el mismo porque su cerebro funciona ampliado en ese plano y no solo está preocupado del mundo normal, ese de las cuentas del gas, la vulgaridad de la vida cotidiana como ver el fútbol, la farándula, la teleserie o el noticiario por la TV. Ahora la puerta hacia el mundo interior se ha abierto y ya se puede transitar por ambos universos. No todas ni todos pueden hacer ni sentir esto último. Esta facultad nace a partir de apreciar el arte en cualquiera de sus formas. La música, la lectura, la pintura, Etc. En fin.
Es a partir de esa conexión que comenzamos a crear y a mostrarle al resto lo que hacemos. Y lo registramos para cuando no estemos y los que lleguen sepan que pasamos por aquí. 

Gastón Cereceda es un caso de aquellos. Me lo presentó de manera virtual Kenlly Rover hace cinco o seis años cuando me envió por chat el link a Youtube del genial tema "Franka Potente" que es parte de su E.P Black Rainbow del año 2013.  En los vídeos de su canal  también aparecen hilarantes improvisaciones en directo con su banda. Gastón vestido con delantal de señora dueña de casa con una media panty en la cabeza. ¿Cómo se llama usted caballero? le pregunta al camarógrafo que registra el momento y el aludido responde "Sebastián" Gastón anuncia: ¡ya este tema se llama "Al Sebastián le sacan caca"! Y así. De pronto el humor se cambia de vereda para transformarse en melancolía con baladas como "la nueva música de ayer" que viene en el disco del mismo nombre también del año 2013. 
Revisando su página de Bandcamp se cuentan más de 60 trabajos musicales entre discos y demos. Todos distintos. Un camino experimental que al parecer comienza de manera pública en 2004 con el demo "Grito de libertad".

En 2016 publica el contundente y cargado de hits 16332864-K. Conocido como "el disco de la güagüita" cuya foto de portada es el propio Gastón cuando llegaba al mundo. 16 canciones ordenadas por orden alfabético de manera ascendente. El disco arranca con el divertido "8" el cual comienza con las siguientes frases "Ya no me querís culeao...somos iguales...invítame a tomar onces".   

El año 2017 los caminos se nos cruzaron. El motivo fue mi disco grasas y arterias. Gastón oficia de co- productor potenciando mis grabaciones y hasta canta conmigo un tema que se llama "las moscas me acompañan". 
Y este año una sorpresa. En marzo de 2018 publica bajo su alter-ego "Ramita". El disco 1 de "Últimos días de sol". Que son dos L.P.
Aquí Cereceda incluye una versión de "Se va la luz" tema que desde que estábamos en el proceso de mezcla de grasas siempre me dijo"es la canción que más me gusta de tu disco". Y aparece ahora como cuarto track de este trabajo de carátula melancólica. La sombra del autor a contraluz sobre una roca mientras el sol cae tras la línea del horizonte marino.

Gastón Cereceda alguna vez declaró respecto de él mismo: "músico autocomplaciente, morirá en Villa Alemana".
Sí. la música se hace para primero complacer a uno mismo. Después se comparte con el resto. Tal vez Gastón no muera en Villa Alemana. O tal vez sí. Lo cierto es que como todos los que hacemos canciones moriremos después porque ellas hablarán por nosotros de manera post-mortem.

Gracias maestro por esta versión de "Se va la luz". La canción ya es un hit. Ya estoy pagado.

Les recomiendo visitar ambos links:






domingo, 19 de agosto de 2018

RICHARD DUDANSKI - EL PUNK ANTES DEL PUNK




En el documental de Julian Temple "Joe Strummer, The future is unwritten" (2007) aparece nombrado un  chileno. Se trata de Antonio Narváez quién tocó la batería en el naciente grupo The 101' ers. Pero Antonio en un momento y por asuntos personales se tuvo que ir de viaje y sin dar fecha de regreso - en 15 días los 101' ers debían tocar y no había tiempo para esperas- fue reemplazado por un inglés: Richard Dudanski, otro músico de esos que se formaron como todos los rockeros de la calle. Tocando y perseverando al compás de rigor. 
En el documental de Temple también aparece Richard Dudanski a quien Joe Strummer apodaba "Snakehips" (caderas de Serpiente), junto a otro tipo que le decían "Dick, the shit" (el mierda). John Mellor, es decir, Joe Strummer, le ponía sobrenombres a sus compañeros. 
Antonio desde Barcelona  me envía a Chile el libro de Richard. Aquí en el culo del mundo muy pocos saben que los verdaderos "Punks" usaban el pelo corto, se afeitaban la cara y usaban ropa y calzado utilitario para poder trabajar y ganarse sus pesos para comer. Todo lo contrario a los hippies. Aquí en Chile los "punketas" aún se disfrazan de pavos reales con crestas de colores, usan chaquetas de cuerina barata adornadas con remaches y salen a pedir dinero a las calles.  
Claro, Antonio y Richard son viejos amigos. Comparten una historia. Una gran historia que junto a muchos otros vieron nacer.

"Protopunk y más allá. Una memoria musical desde los márgenes". 
Y claro. El libro de Richard Dudanski es un relato escrito por un músico, un baterista. Aquí no media un periodista que pregunta y adapta la respuesta del personaje al relato. Me pasó con "Life" la biografía de Keith Richards.

Lleno de recuerdos, aventuras y desventuras del mundillo musical rockero de Inglaterra de los años setenta. Antes de Margaret Tatcher. Nacían los SEX PISTOLS seguidos de THE CLASH. Dudanski narra sus experiencias de vida y el entorno de esa época. Un Londres de los años setenta en donde los parados ocupaban las casas que administraba el ayuntamiento. De ahí el término "Squat" más conocido por estos pagos como "Okupa".  Prosigue su aprendizaje musical en distintas bandas. Es la única forma de ganar experiencia en la batería. Termina participando en el disco "Metal Box" de PIL. Tal vez el registro más inmediato y de fácil acceso a este músico que hoy vive en Granada, España. 
Este libro contiene grandes relatos que nos hacen abrir los ojos respecto de la mafia del negocio musical.
Por ejemplo. 
En un momento Richard Dudanski y Joe Strummer seleccionaron un compilado de grabaciones de su antigua banda, The 101' ers y editaron un disco de carácter póstumo. Al enterarse Bernie Rhodes quien era el mánager y dueño de la marca "The Clash", se presentó en la casa de Dudanski para persuadirlo de que no hiciera negocio con uno de sus empleados, es decir, Joe Strummer y de que no publicara el disco pues para él no había tajada. Lógicamente el autor del libro lo mandó a la mierda y lo echó de su casa mientras Rhodes, quien en algún momento también se creyó artista lo amenazaba con insultos y soltando la típica frase de los mercachifes que pierden "¡Viviré para que te arrepientas de ello!". 
Dudanski aclara que antes de la moda PUNK el descontento y la rebeldía ya existían en la música. Este movimiento impulsado en Inglaterra por Malcom Mc Laren mánager de Sex Pistols y Bernie Rhodes, mánager de The Clash (ambos amigos, vaya sociedad) le pusieron ropa a la moda a esos jóvenes descontentos con el sistema. Y además de ropa, les pusieron música. No hay joven sin conflictos de rebeldía. Un target asegurado. Una mercancía con la imagen de rebelde que desde el principio e irónicamente hasta hoy se puede comprar en el supermercado pagándola con tarjeta de crédito. 

Gran libro.  A modo de comentario personal: en algunos pasajes en donde más pellejerias pasó cargando y tocando la batería  recordé mi historia junto a  mis viejos amigos rockeros.
Se agradece Mr. Dudanski.

Richard Dudanski
Londres Ciudad Okupada.
Protopunk y más allá. Una memoria musical desde los márgenes.
Libros.com 2017




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domingo, 15 de julio de 2018

Súper Taldo




"Estoy triste...estoy muy triste...se nos ha ido una súper persona...el súper Taldo era una súper persona y tú has visto como lo quieren".
Así declaraba su sentir al noticiero de TVN el Periodista Bernardo De la Maza por su amigo Agustín Gerardo Arenas Cardozo aquel día 6 de julio. Día de lluvia sobre la gris ciudad de Santiago de Chile. 
La historia es conocida por todos. Una entrevista realizada por De la Maza en 1974 a un muchacho  de 14 años que padecía una extraña enfermedad y que se filtró en la WEB a principios de la década de 2000. 
Con el tiempo muchos reímos mirando ese vídeo con las groserías y los movimientos (Tics) involuntarios de Agustín. Y como el mismo declaró alguna vez dejando de lado la gravedad de la burla, también se reía. Sin embargo y a diferencia del resto, conocía en carne propia el dolor que tuvo que sufrir por ser víctima del terrible  "Síndrome de Tourette" (Gilles De la Tourette 1859 - 1904) y que al final gracias a una operación logró vencer. 
No hay discusión. La entrevista de Súper Taldo que se filtró con el propósito de risa se convirtió en un antecedente para averiguar sobre esta patología. Muchos -me incluyo- comenzamos a leer sobre este síndrome cuya causa hasta hoy se desconoce pero que tiene que ver directamente con el aspecto neurológico. Antes de la notoriedad mediática que le dio Taldo, nada o muy poco se sabía al respecto.  Se estima que hoy en Chile hay más de 15 mil personas que padecen este mal. 
Agustín Arenas falleció a los 58 años. Esta vez su corazón determinó irse de este mundo a ese lugar donde los buenos se van antes. 
Supér Taldo, nombre de héroe de un tal Hugo Montaldo. Primera novela de AGAC. Un chileno notable.
Descansa en paz. 

domingo, 1 de julio de 2018

Lev Yashin "la araña negra"


Ya es 1 de julio. El mundial de Rusia 2018 ya está en etapa de cuartos de finales. Alemania, Argentina, Portugal y España -que se supone son las potencias del fútbol - fueron eliminadas.
Todos los días en la TV aparece el logotipo del mundial. La copa del mundo con iconografía rusa. Un diseño precioso y moderno, no hay duda.
Pero un buen día apareció el afiche del mundial. Con un arquero en el aire atajando al mundo.
¿De quién se trata?
Para empezar el afiche fue diseñado por el artista Igor Gurovich, con un evidente estilo constructivista tan propio de Rusia en primera mitad del silglo XX. La pelota es el sol con sus rayos y el mapa de Rusia es como el país se ve desde el espacio exterior. Notable.
Y el protagonista del afiche es nada menos que el arquero Lev Yashin (1929-1990) "la araña negra" pues se vestía de negro para confundir a los adversarios y cuenta la leyenda que su arco era impenetrable pues este arquero parecía tener ocho brazos.
Su historia, de adolescente, cuenta que durante la Segunda Guerra Mundial trabajaba en una fábrica de herramientas y era el portero del equipo de hockey sobre hielo de la empresa y de casualidad tuvo que reemplazar al portero del equipo de fútbol. Yashin estuvo en cuatro mundiales: Suecia 1958. Chile 1962. Inglaterra 1966. México 1970. En la Olimpíadas de Australia en 1956 fue medallista  de oro olímpico. Considerado el mejor arquero de las copas del mundo, la Fifa en 1994 creó el trofeo al mejor portero del mundial, que por cierto, lleva su nombre. También ha sido el único arquero en ganarse el balón de oro. Y para rematar, en su homenaje, Rusia este año emitió un billete de 100 Rublos con su imagen.

Así los rusos reconocen a sus ídolos.
Lev Yashin es un verdadero crack. 



martes, 5 de junio de 2018

¿ES MI AMIGO SPOTIFY?


Hace más o menos un mes bajé al teléfono la aplicación Spotify para ver que tal funciona la famosa transmisión (streaming)  para escuchar la música "desde y cuando yo quiera".
Aclaro que aún pertenezco a la gente antigua, que guarda y/o conserva  la música en discos compactos, cintas de casetes y hasta discos de vinilos. Artículos que para un "Millennial" son cosas que ya no se usan.
Bien. 
Volviendo al Spotify comencé a vitrinar la música de Chile. De inmediato comprendí la organización del negocio. Los primeros que aparecen son las nuevas promesas de la música chilena, la tropa de tetones al servicio de las transnacionales. No los voy a nombrar, la verdad no me interesa. Pero están ahí, ellas y ellos, con sus caretas de maniquíes cocainóman@s diciéndome "Si no te gusta nuestra música, mala cueva, es lo que hay, ahora escucha nuestras bellas creaciones".
Los salto. Obvio. No tengo tiempo para perder.
Primero. 
Estoy en modo "Spotify Free", lo que quiere decir que es gratis y por tanto no puedo elegir la canción que quiero escuchar. Si no que esperar lo que Spotify me envía de algún disco o compilación que seleccioné. Esto se llama selección aleatoria. En buen chileno, escucho a la pinta del sistema.
Segundo.
A cada rato aparece un anuncio comercial o una canción que la aplicación te recomienda escuchar.
Tercero.
La música no es HQ (Alta calidad). Para disfrutar de esa maravilla se paga. En todo caso en la versión free se escucha bastante bien.
En definitiva si quiero oír las canciones de los músicos que me gustan debo pagar por medio del descuento de la tarjeta de crédito $3.900, algo así como seis dólares al mes. 

Hace más menos un año unos amigos me preguntaban por que no tenía mis canciones en Spotify.
Les respondo ¿Para qué? si están en Youtube y Bandcamp, que se pagan en el plan de Internet y no aparte. Por ende, esta aplicación -para mí- pasa a ser un bien suntuario.

Las chicas y los chicos de hoy siempre dicen "Yo jamás he pagado ni pagaría por música".
Es lógico si hoy el mundo es otro. Antes no existía Internet. Nosotros los que trabajábamos siempre dejábamos un porcentaje del sueldo para comprar música. Antes un caset o un CD bien ser podía regalo de navidad o de cumpleaños.

Y ahí están las bandas y solistas que escucho en sus soportes tradicionales. Si los quiero oír los pongo en el teléfono como MP3. Es mi música. Mi selección. Lo que me gusta escuchar.

Spotify como todo comercio, será mi amigo siempre y cuando le tenga que pagar por serlo. 
Y como todo amigo falso, fue desechado.

Seguiré funcionando de modo tradicional. 

sábado, 29 de julio de 2017

Vicente Huidobro por Volodia Teitelboim

 
 
 
Huidobro, la marcha infinita (1993) es la biografía del poeta  narrada por Volodia Teitelboim (1916-2008).
Maravilloso libro e historia de este poeta alejado del sentir popular por tratarse de un hombre hijo de la oligarquía chilena. Aún en Chile muchos creen que Vicente Huidobro es europeo. No lo comparemos con Neruda. Menos con Gabriela Mistral. Tampoco con De Rokha (nuestro poeta PUNK) porque cada uno de ellos desarrolló su propio objetivo intelectual y por supuesto nada tienen en común el uno y el otro.
En Chile tenemos poetas de peso. Palos gruesos. Metales pesados. No hay ninguna duda.
Escribo en especial porque al terminar la marcha infinita tengo dos objetivos.
1. De Volodia ya he leído dos libros. El primero "Noches de Radio" en el cual narra algunas de sus experiencias cuando transmitía "Escucha Chile" desde Radio Moscú Internacional. Aquí hay un capítulo muy hilarante que narra cuando Pinochet a través de Radio Nacional trató de hablar en ruso para que lo escucharan allá en el Kremlin.
Leer a Volodia Teitelboim es como leer música en redondas o blancas. Un lenguaje utilizado en la primera mitad del siglo XX. Pausado y correcto sin caer en lo coloquial pero tampoco sobrepasado por el aspecto señorial . Con ambos textos ya leídos me acerco a su libro "Hijo del Salitre".
¿Puedo considerarme preparado?
Creo que sí.
2. Con "La Marcha Infinita" me introduzco a la poesía de Vicente Huidobro. Para mi es necesario conocer esos acertijos huidobrianos. También Volodia conoció a Huidobro. Estuvo cerca de él cuando regresó a Chile en los albores de la segunda guerra mundial.
Quedo pendiente con las biografías de Neruda y Mistral pues Volodia los conoció a todos.
El hombre sabe de lo que escribió.
Ya llegará el momento.
 


martes, 18 de julio de 2017

ANDY WARHOL, 15 MINUTOS A LA PASADA.






Hace tres semanas pasé al Centro Cultural Palacio de La Moneda a mirar la exposición de Andy Warhol. Y lo hice antes del mediodía porque es gratis. Obvio.
Ahí estaban los íconos pop. Desde Miguel Bosé y Mick Jagger hasta la famosa Marilyn Monroe que en este contexto pasa a ser como "La Gioconda" en medio de todo este universo colorinche.
No soy ni pretendo ser - aclaro- un crítico de arte. Soy más bien un simple interesado en las artes visuales y gráficas.
Me encantó el cuadro de Liz Taylor y el Mao verde de la serie Mao. Geniales. Apreciar el arte es una experiencia subjetiva.
Y lo demás en lo personal, no me gustó. Debe haber sido la sobrecarga de colores y los rostros que se vuelven a repetir en todos lados.
Andy Warhol es una estampa del capitalismo, el cual el artista siempre defendió y fue su paladín.
No recuerdo haber visto el plátano del disco de los Velvet Underground y Nico.
Para otra vez será. En fin.